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EL PROYECTO DE LEY Y SUS EFECTOS EN LA DISTRIBUCIÓN DE LA JORNADA SEMANAL

Con fecha 8 de Marzo de 2017, la Diputada Camila Vallejo Dowling presentó un proyecto de ley, que de acuerdo a lo señalado en Boletín N° 11179-13 de la Cámara de Diputados, modifica el Código del Trabajo con el objeto de reducir la jornada laboral. El mencionado proyecto de ley, de acuerdo a la información disponible en la página web de la Cámara de Diputados y en particular el Boletín N° 11179-13, señala:

PROYECTO DE LEY
ARTÍCULO ÚNICO.- Introdúzcase las siguientes modificaciones al Capítulo IV del Libro I del Código del Trabajo:

1. Al artículo 21, inciso primero:

Elimínase el adverbio “efectivamente”.

2. Al artículo 22, inciso primero:

Sustitúyese la palabra “cuarenta y cinco” por “cuarenta”.

ARTÍCULO TRANSITORIO: Las modificaciones introducidas por la presente ley entrarán en vigencia al inicio del año calendario inmediatamente siguiente al que se publique en el Diario Oficial y, bajo ninguna circunstancia, podrán representar una disminución de las remuneraciones actuales de las trabajadoras y los trabajadores beneficiados.

Al tenor del proyecto de ley citado precedentemente, se generan muchas interrogantes en materia laboral, como es por ejemplo:
¿Si la reducción de jornada implicaría un aumentos en el costo de mano de obra?
¿Qué pasará con los contratos de trabajo a tiempo parcial?
¿Qué ocurre con las jornadas excepcionales y las bisemanales?
¿Cómo se mantendrían las remuneraciones variables de los trabajadores?
etc.

En esta serie de 3 contingencias laborales revisaremos diferentes aspectos de las normas del Código del Trabajo, que se verían afectadas por las modificaciones al Código del Trabajo que establece esta moción parlamentaria, como así también veremos algunos efectos que la reducción de la jornada laboral planteada genera.

• ¿CÓMO QUEDARÍAN LOS ARTÍCULOS MODIFICADOS POR EL PROYECTO DE LEY?

De ser aprobado el proyecto de ley que nos ocupa, el artículo 21 y el inciso primero del artículo 22 del Código del Trabajo señalarían lo siguiente:

Artículo 21: Jornada de trabajo es el tiempo durante el cual el trabajador debe prestar sus servicios en conformidad al contrato.
Se considerará también jornada de trabajo el tiempo en que el trabajador se encuentra a disposición del empleador sin realizar labor, por causas que no le sean imputables.

Artículo 22: La duración de la jornada ordinaria de trabajo no excederá de cuarenta horas semanales.

Como podemos apreciar, el proyecto de ley que nos ocupa solo modifica 2 artículos del Código del Trabajo, estableciéndose que:

– Constituirá jornada de trabajo el tiempo que el trabajador debe prestar los servicios convenidos de acuerdo a lo pactado en el respectivo contrato de trabajo, es importante recordar que de acuerdo a lo preceptuado en el artículo 10 del Código del Trabajo, que regula las clausulas mínimas de los contratos individuales de trabajo, debe siempre indicarse las funciones especificas que el trabajador debe realizar para el empleador, como así también la duración y distribución de la jornada de trabajo.

– El máximo de jornada ordinaria de trabajo, será de 40 horas semanales.

• EFECTOS EN LA DISTRIBUCIÓN DE LA JORNADA ORDINARIA SEMANAL DE TRABAJO

El proyecto de ley que estamos revisando, no modifica las normas sobre distribución de la jornada semanal de trabajo, por lo que se seguiría aplicando lo dispuesto en el artículo 28 del Código del Trabajo que señala:

Artículo 28: El máximo semanal establecido en el inciso primero del artículo 22 no podrá distribuirse en más de seis ni en menos de cinco días.
En ningún caso la jornada ordinaria podrá exceder de diez horas por día, sin perjuicio de lo dispuesto en el inciso final del artículo 38.

Las partes de la relación laboral al momento de pactar la distribución de la jornada de trabajo lo pueden hacer en la forma que estimen conveniente, con 2 importantes limitaciones establecidas en la norma citada, las cuales son:

1. La jornada ordinaria de 45 horas debe distribuirse en 5 ó 6 días a la semana.

2. La jornada ordinaria diaria no puede exceder de 10 horas.

La limitación señalada en el Nº 1 precedente, debe relacionarse con las normas relativas al descanso semanal, cuya interpretación armónica permite concluir que la regla general es que ningún trabajador puede laborar más de 6 días continuos.

Si bien el máximo de jornada ordinaria diaria es de 10 horas, la suma de las horas semanales ordinarias no puede exceder de 45 horas semanales, es por ello que muy pocas veces vemos jornadas ordinarias diarias de 10 horas, siendo la practica más común la jornada de 45 horas semanales distribuida en 5 días, la jornada ordinaria diaria es de 9 horas, en el caso de que las 45 horas semanales son distribuidas en 6 días a la semana, la jornada diaria es de 7.5 horas por día. En ambos casos la colación por supuesto no es parte de la jornada de trabajo conforme lo establece el artículo 34 del código del trabajo.

De aprobarse el proyecto de ley en los términos que ha sido presentado, se seguiría aplicando lo dispuesto en el artículo 28 del Código del Trabajo, antes citado, es así que las 40 horas semanales se podrán distribuir teniendo en consideración:

1. La jornada ordinaria de 40 horas debe distribuirse en 5 ó 6 días a la semana.

2. La jornada ordinaria diaria no puede exceder de 10 horas.

Ahora bien, en el caso de que se distribuya la jornada en 5 días el promedio diario seria de 8 horas por día, mientras que al distribuirla en 6 días el número de horas diarias seria de 6:36 horas, esto es 6 horas con 36 minutos.

En el caso de turnos rotativos de trabajo, que cubren las 24 horas del día, las 45 horas semanales se distribuyen en turnos de 7.5 horas ordinarias de trabajo más ½ hora de colación no imputable a la jornada, dando un total de 8 horas de permanencia en los lugares de trabajo, lo que permite mediante 3 turnos de trabajo cubrir las 24 horas del día, lo que no se podría seguir haciendo toda vez que el máximo de jornada semanal no permitiría una adecuada distribución de jornada diaria que satisfaga las necesidades de funcionamiento de las empresas.

Por: Robinson Zepeda G.

Consultor Laboral Boletín del Trabajo